El que se va
abandona y se lleva todo en lo que uno creía, tu alegría, la felicidad que
creías tener y solo te deja todo el dolor del mundo. Con un corazón roto, un
alma desolada y un cuerpo deshabitado de amor, besos, caricias y mimos. Nadie
sabe lo que sentimos cuando quedamos a solas con el dolor, con la tristeza y la
depresión.
Mi vida
siempre fue de alguna manera sepultar afectos importantes. El encuentro en mi
vida con él fue la decisión definitiva de seguir mi corazón y no me equivoque
porque mi alma fue plenamente fiel a este amor que ahora me mata lentamente.
Cuando el quiebre del amor se hace realidad, el dolor no permite que sientas
otra cosa que un vacio infinito. “Yo sin tu amor soy un montón de cosas menos
yo, me duele tanto el corazón” son frases de una canción que siento como mías.
También
cuesta creer que uno puede dar un paso más, que puede perdonar pase lo que
pase, cuando uno ama las oportunidades serán infinitas, hay que amar hasta que
el corazón diga basta. Y personalmente el mío tiene muchas ganas de amar todavía,
este hombre que yo elijo para mi vida me prende cada rincón del cuerpo, lo amo
segundo a segundo, amarlo a él es perfecto.
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